Cada vez falta menos para que termine la cuarentena (que de cuarentena ya no tiene mas que el nombre) y volveremos a la vida cotidiana (aunque tomando las debidas precauciones de salud). Es por esa razón que hoy les comparto mi experiencia acerca de un par de lugares en donde pueden probar comida deliciosa que les aseguro, no van a notar que es vegana.
Pan D’Monium
Era un día calurosocuando mi acompañante y yo paseábamos por la Roma, fuimos a una exposición de luces de neón y al Museo del Objeto. Cuando terminamos nuestro recorrido y después de muchas fotos el hambre comenzó a atacar.
Fue entonces cuando revisamos nuestro presupuesto (que por cierto no era mucho) y no creí encontrar algo que pudiéramos pagar en esa zona de la ciudad, así que decidimos regresar al metro. Como somos bastante malos para ubicarnos terminamos en la calle de Orizaba, en la Roma Norte, fue ahí donde nos encontramos varios puestos y uno de ellos era uno pequeño, de antojitos veganos llamado Pan D’Monium.
Revisamos su pequeña carta para ver los precios y después de hacer cuentas y ver que nos alcanzaba decidimos pedir algo ahí. Decidimos ordenar un par de hamburguesas y para nuestra sorpresa aparte de llenadoras, estaban deliciosas y lo más importante, a un precio accesible. La ventaja es que vienen en combo con papitas y agua con refil.
Decidimos pedir para comer ahí pero también puedes pedirlas para llevar (y si traes tu tupper mejor). Y obvio no podía faltar la foto porque sino no se disfruta la comida. ¿Apoco no se les antojó?

Y como plus, lo nombres de las hamburguesas no dejan nada a la imaginación; mi recomendación personal es que pruebes la Malicia, aunque la Soberbia tampoco está nada mal. La ocasión que los visitamos nos dieron agua de manzana con jengibre, pero siempre hay de sabores diferentes.
Lo mejor de la comida vegana es que estás consumiendo comida libre de crueldad animal que no deja de ser deliciosa. Sí es posible disfrutar sin culpas.
Taquería VIKO
El año pasado estuve trabajando en un museo en Chapultepec, donde los niños corrían por todos lados y se divertían al igual que yo. Justo cuando salía de la escuela me iba directo para allá ya que me hacía aproximadamente una hora y media de recorrido, y a veces no me daba tiempo de comer y lo iba haciendo en el camino.
Pero había días en los que tenía mucho tiempo libre antes de entrar a trabajar y mi acompañante me iba a dejar. En una de esas ocasiones decidimos pasear a las afueras del metro Chapultepec y encontramos un desnivel que me llamó la atención.
Cuando entramos me di cuenta que era un pequeño mercadito de comidas, caminamos entre los puestos cuando hubo uno que llamó mi atención: un letrero verde vibrante con una V mayúscula. Se trataba de Viko, una taquería vegana.
Estando ahí decidimos ser irónicos y no probar tacos, así que pedimos un burrito y una hamburguesa. Ambos estuvieron deliciosos y de un tamaño que te dejan más que satisfecho.

Ese día decidimos brindar con una rica agua de jamaica con frutos rojos y limón con chía para celebrar nuestro nuevo y delicioso descubrimiento.
Les recomiendo pedir el burrito de pastor (que obvio, no es de pastor pero está igual de rico).
Aparte de apoyar al medio ambiente al consumir comida vegana, si lo hacemos en pequeños puestos en vez de grandes restaurantes apoyamos a la economía local. ¡Doble bonus!
Les comparto estos secretos veganos que se esconden en los rincones de la CDMX para que no duden en visitarlos y vivir la experiencia ahora que la nueva normalidad llegue.
Si llegan a ir a alguno de estos lugares no olviden decirme qué les pareció y si les gustaron mis recomendaciones o si probaron algo diferente y debería hacerlo yo también.
Abrazo virtual, ¡Nos leemos en la próxima entrada!