¡Ponte las pilas! y descubre qué sucede con tus pilas usadas

¿Sabes cuántos tipos de pilas hay?, ¿Sabes qué sucede con ellas después de que agotan su tiempo de vida?, ¿Sabes que algunos de sus componentes son tóxicos? Entérate de cómo podemos ayudar al medio ambiente respecto a este tema.

Las pilas alcalinas son las más comunes para uso diario, pues son las que utilizamos para el control de la televisión o para los juguetes, están compuestas por zinc y magnesio y no son recargables; sin embargo, existen diferentes tipos de pilas, entre ellas podemos encontrar las de litio, las de carbón y zinc, las de óxido de plata, las de zinc y aire, las de plomo… entre muchas otras.

Según la Conacyt una pila es una pequeña unidad electroquímica, contenida en una caja cuadrada o cilíndrica con dos terminales que representan los polos positivos y negativos. Sus componentes químicos se transforman en energía, que hace funcionar a los aparatos.

Imagen: Pixaby

En palabras más simples, las pilas contienen energía química y la transforman en energía eléctrica. Sus componentes básicos son un electrodo positivo y uno negativo, dependiendo de su tipo pueden tener componentes tóxicos como el mercurio, plomo, níquel o cadmio, y otros no tóxicos como el zinc. El tercer componente es un electrolito, cuando este es seco, las pilas son alcalinas. Existen electrolitos húmedos que forman las baterías de plomo y se utilizan, por ejemplo, en el Metro, como fuente emergente de energía eléctrica.

Las pilas se pueden agrupar en dos tipos:

  • Pilas primarias o desechables
  • Pilas secundarias o recargables
Imagen: Pixaby
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Como puedes ver en las imágenes, es fácil detectar una pila desechable de una recargable, ya que estas últimas traen la leyenda impresa.

Pero a pesar de que la idea de las pilas recargables suena increíble y podría animarnos a optar por comprarlas, estas no tienen tantos beneficios como quisiéramos pues contaminan muchísimo cuando se desechan ya que no pueden mantener la carga.

La razón principal por la que las pilas son altamente contaminantes es porque cuando se agota su vida útil, es decir, cuando están descargadas, los químicos dentro de ellas se siguen liberando y como vimos anteriormente, muchos de sus compuestos son altamente tóxicos. Si a esto le sumamos que muchas veces son tiradas a la basura o desechadas incorrectamente, la lluvia, el calor y hasta la acidez del suelo aceleran la liberación de todos esos químicos. Por eso es muy importante NO TIRAR LAS PILAS A LA BASURA.

Lo ideal es, en primer lugar, tener un contenedor especial para las pilas, puede ser uno pequeño como el de la imagen o uno más grande dependiendo de cuántas tengas. Lo importante es separarlas provisionalmente del resto de los residuos.

Puedes usar temporalmente un tupper viejo o una bolsa de plástico para depositar tus pilas usadas.

De acuerdo con la SEMARNAT, en 2018 se encontró que cada mexicano consume un aproximado de 13 pilas alcalinas desechables al año. Suponiendo que esa cifra no haya variado y contemplando que al día de hoy somos 127,09 millones de habitantes en el país la cifra de pilas utilizadas resulta exorbitante.

Y bueno, después de escuchar todos estos datos tan poco alentadores, ¿Hay algo que podamos hacer para apoyar al medio ambiente? La respuesta es sí.

Recomendaciones para el tratamiento correcto de las pilas

  • NO LAS TIRES A LA BASURA
  • Apártalas del resto de los residuos
    De esta manera podrás entregarlas en algún lugar especializado para su recolección.
    Si no sabes dónde se ubica tu centro de recolección más cercano descrúbrelo aquí.
  • Encapsúlalas tú mismo
    Puedes colocar todas tus pilas en una botella de pet y rellenarla con aserrín seco. Esto ayuda a absorber los químicos de las pilas.
  • NUNCA utilices pilas nuevas con pilas viejas
    Al hacer esto se consumirá más rápido la energía de ambas.
  • NO compres pilas baratas o piratas
    Su corto tiempo de vida contamina más de lo que ya lo hacen.
  • NUNCA le quites la envoltura a la pila, NUNCA te las lleves a la boca, NUNCA intentes quemarlas.
    Todas estas acciones provocan contacto directo con los químicos tóxicos de las pilas que pueden causar serios daños a la salud.
Imagen: Pixaby

A pesar de que nosotros podemos aportar nuestro granito de arena, desafortunadamente esta situación requiere del esfuerzo colectivo y qué mejor manera de incentivar al otro que con el ejemplo. ¡Así que no te desanimes y has lo propio! Empecemos por reflexionar nuestros hábitos de consumo y transformar nuestras costumbres.

Finalmente, te comparto algunos videos sobre las pilas, échales un vistazo y dime qué opinas.

¿Cuántas pilas al año utilizas?, ¿Crees que podrías reducir tu consumo de baterías? Déjame en los comentarios qué piensas acerca de este tema. ¡Nos leemos en la próxima entrada!

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